Oso Hormiguero

Este alucinante registro de una hembra de Oso Hormiguero con su cría se produjo esta semana en alrededores de la localidad de Villa Río Bermejito, en Chaco.

El Oso Hormiguero Gigante (Myrmecophaga tridactyla), es el mayor de los osos hormigueros. Se encuentra en Centro y Sudamérica, siendo muy frecuentes en áreas abiertas con abundancia de hormigas y termitas, que son su principal alimento.

Descripción

Miden entre 182 y 217 cm de longitud. El pelo castaño o grisáceo del tronco, con una V negruzca y líneas blancas, es corto, excepto en el lomo, en el que se observa una crin. La cola presenta bandas plateadas, castañas, negras y grisáceas.

Su cola prensil y espesa, con cerdas largas y gruesas que mantiene erguidas, le da el nombre de Oso Bandera. El hocico es muy alargado. La lengua tiene 60 cm de largo y está recubierta por una sustancia adherente para capturar los insectos de los que se alimenta. Carece de dientes. Sus extremidades son fuertes, en las delanteras se apoya sobre los nudillos y terminan en 5 dedos, de los cuales sólo tres tienen garras. Dichas garras tienen dos utilidades: derruir los tacurúes y, poniéndose de pie en sus dos patas posteriores y apoyándose en su larga cola, afrontar y resistir los ataques de predadores.

Hábitos

Suele ser diurno en áreas deshabitadas y en invierno, y nocturno en áreas densamente pobladas. Son solitarios, moviéndose continuamente y recorriendo grandes extensiones. Se guían por su olfato que es muy agudo. No construye madrigueras y prefiere refugiarse en un hoyo o cualquier cavidad. Dejan de ignorarse unos a otros en época de apareamiento. Al cabo de 190 días, nace una cría que es llevada sobre el lomo de la madre hasta alrededor del año de edad. La madurez sexual se alcanza entre los 2,5 a 4 años.

Estado de Conservación

Tras haber sido exterminado hacia 1965 en la provincia de Corrientes, hace algunos años esta especie ha sido reintroducida, especialmente en los Esteros del Iberá. Se los declaró Monumento Natural por las provincias de Misiones, Corrientes, y Chaco.

Actualmente son cazados por diferentes motivos y eso, junto a la destrucción de su hábitat, representa un gran riesgo para las ya escasas poblaciones naturales. Según la UICN, su Estado de Conservación es “Vulnerable”. Lo cual es un llamado de atención para mejorar los actuales esfuerzos.

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